Alguien abre ChatGPT y escribe:

Busco un portátil ligero para trabajar y viajar, con buena batería y que no pase de 1.200 euros.

No está haciendo una búsqueda a partir de una keyword, sino explicando directamente qué necesita, qué condiciones tiene y qué espera encontrar.

Desde el 24 de agosto, conversaciones como esta pueden incorporar publicidad en España. OpenAI ha extendido ChatGPT Ads a 31 mercados europeos después de seis meses de pruebas en Estados Unidos.

Durante años, gran parte de la publicidad digital se ha apoyado en señales de intención como una búsqueda, una visita, una audiencia o un comportamiento. En una conversación, en cambio, esa intención puede expresarse de una forma mucho más directa y detallada, y eso plantea una cuestión diferente para las marcas:

¿Qué cambia cuando dejamos de competir únicamente por una audiencia o una keyword y empezamos a competir por ser relevantes dentro de una necesidad?

ChatGPT Ads ya está en España, pero publicidad y respuesta siguen separadas

Los anuncios pueden mostrarse a usuarios de los planes Free y Go. Plus, Pro, Business, Enterprise y Edu permanecen sin publicidad.

OpenAI mantiene además una separación clara entre el contenido generado por ChatGPT y el contenido publicitario. Los anuncios aparecen identificados como patrocinados y separados visualmente de la respuesta, algo importante porque pagar por visibilidad no significa pagar por recomendación.

Una marca puede aparecer junto a una conversación relevante, pero no puede comprar su presencia dentro de la respuesta de ChatGPT. Por eso, la visibilidad de pago y la visibilidad orgánica en entornos de IA pueden convivir, aunque responden a lógicas diferentes.

La diferencia está en la intención que existe alrededor del anuncio

A nivel visual, un anuncio en ChatGPT puede resultar bastante familiar, con una marca, un titular, una descripción, una imagen o información de producto. La diferencia está sobre todo en cómo se determina cuándo ese anuncio puede ser relevante.

ChatGPT Ads puede tener en cuenta el contexto y la intención de la conversación actual, además de elementos como la landing page, el copy y los llamados context hints que proporciona el anunciante. Estos sirven para describir situaciones o conversaciones en las que una oferta podría encajar, aunque no funcionan como keywords de concordancia exacta ni garantizan que un anuncio aparezca ante una conversación determinada.

Una marca de maletas puede seguir compitiendo por búsquedas como “maleta de cabina”, pero en ChatGPT esa misma necesidad puede expresarse de una forma mucho más concreta. Por ejemplo, alguien podría preguntar “Me voy cinco días a Londres con Ryanair y quiero viajar sin facturar. ¿Qué tamaño de maleta debería comprar?”

La categoría comercial sigue siendo la misma, pero el contexto es mucho más rico. Sabemos que hay un viaje, una duración determinada, una compañía aérea, una restricción concreta y una decisión que todavía no está tomada. Y es precisamente toda esa información la que puede hacer que una propuesta resulte más o menos relevante para esa persona.

De comprar búsquedas a competir por relevancia conversacional

ChatGPT Ads no sustituye la lógica de Search ni hace que las keywords dejen de ser importantes. Lo que aporta es otra forma de entender la intención del usuario, basada no solo en lo que busca, sino también en cómo explica lo que necesita.

Por eso, además de preguntarnos qué términos busca nuestra audiencia, conviene empezar a pensar qué problema intenta resolver, qué información necesita antes de decidir, qué condiciones pueden influir en su elección y en qué tipo de conversaciones nuestra marca puede aportar algo realmente útil.

Menú de creación de campaña, grupo de anuncios y anuncio en ChatGPT Ads
La estructura de compra sigue siendo la de un gestor de campañas conocido: campaña, grupo de anuncios, anuncio. Lo que cambia es la señal que alimenta la decisión. Fuente: OpenAI.

La creatividad también tiene que adaptarse a este contexto. OpenAI recomienda anuncios claros, específicos y centrados en el beneficio, capaces de explicar de forma sencilla qué ofrece el producto, para quién puede ser útil y en qué situaciones tiene sentido. En un entorno conversacional, un claim demasiado genérico puede perder fuerza frente a un mensaje que encaja mejor con la necesidad concreta que está expresando el usuario.

Un marco para empezar: intención, contexto, utilidad y medición

Todavía es pronto para hablar de una fórmula definitiva para ChatGPT Ads, pero sí podemos apoyarnos en cuatro preguntas para entender cuándo puede tener sentido incorporarlo a una estrategia.

1

Intención

Más allá de saber quién es la persona, lo importante es entender qué está intentando conseguir y qué decisión está intentando tomar en ese momento.

2

Contexto

La relevancia de una oferta puede cambiar mucho según el presupuesto, la ubicación, la ocasión o las restricciones que tenga el usuario. Entender ese contexto ayuda a valorar si el mensaje realmente encaja con la situación.

3

Utilidad

El anuncio debería aportar algo que tenga sentido dentro de la conversación, ya sea una alternativa, una información relevante o una solución que ayude a avanzar en la decisión.

4

Medición

También hay que tener claro qué queremos que ocurra después. ChatGPT Ads ya incorpora modelos de compra por CPM y CPC, además de herramientas de medición, pero que el canal sea nuevo no cambia una cuestión básica del marketing. Tenemos que saber qué comportamiento queremos generar y cómo vamos a medir si realmente aporta valor.

Panel de métricas con impresiones, conversión y clics
Impresiones, conversión y clics: la medición del canal parte de métricas conocidas, lo que obliga a decidir de antemano qué comportamiento se quiere generar. Fuente: OpenAI.

Intención, contexto, utilidad y medición pueden servir como una forma sencilla de pasar de “queremos probar ChatGPT Ads” a una pregunta mucho más útil para el negocio, que es entender dónde puede tener sentido incorporarlo.

En Europa, la privacidad también marca el punto de partida

En España y en el resto del Espacio Económico Europeo, la privacidad introduce además algunas diferencias importantes en la forma en la que funciona ChatGPT Ads. OpenAI indica que, al menos inicialmente, los anuncios personalizados no estarán disponibles en esta región ni en Suiza.

El sistema puede tener en cuenta el contexto de la conversación actual y algunas señales básicas, como la ubicación general o el idioma, pero los anunciantes no reciben acceso a las conversaciones, el historial, las memorias ni los datos personales del usuario. Esto permite utilizar el contexto para mostrar anuncios más relevantes sin que esa información pase directamente a manos de la marca.

Es un canal joven, pero ya empieza a ganar escala

OpenAI anunció el 31 de agosto que ChatGPT Ads había alcanzado 1.000 millones de dólares de revenue run rate anualizado en menos de 200 días y que decenas de miles de anunciantes ya habían utilizado el producto.

Las cifras muestran que el canal está creciendo rápido y despertando interés entre los anunciantes, aunque eso no significa que vaya a ofrecer el mismo rendimiento para todas las marcas. Sigue siendo un entorno relativamente nuevo, en el que cada negocio tendrá que entender qué contextos, mensajes y objetivos justifican realmente la inversión.

La pregunta no es si hay que estar en ChatGPT Ads

Cada vez que aparece un nuevo entorno publicitario se repite un patrón parecido. Primero llega la novedad y, con ella, las ganas de probarlo cuanto antes. Pero la pregunta realmente importante no es si hay que estar, sino qué papel puede cumplir ese canal dentro de la estrategia de cada marca.

ChatGPT Ads merece atención porque introduce publicidad en un espacio donde una persona puede explicar lo que necesita, establecer criterios, comparar alternativas y acercarse a una decisión dentro de una misma conversación. Para las marcas, esto supone trabajar con una señal de intención mucho más rica que en otros entornos y puede cambiar también la forma en la que pensamos la relevancia, la creatividad y la planificación.

La oportunidad, por tanto, no estará simplemente en llegar antes que otros, sino en entender en qué conversaciones una marca puede aportar algo que realmente tenga sentido para el usuario. En un entorno donde las personas expresan cada vez mejor lo que buscan y bajo qué condiciones lo necesitan, la diferencia no estará únicamente en conseguir visibilidad, sino en ser capaces de resultar relevantes en el momento adecuado.